Politikón Recomienda: “Show me a Hero”

En el río de series que fluyen en la televisión y las computadoras de este nuevo milenio, las “series sobre política” conforman un género que cautiva. Desde “The West Wing”, que gozó de prestigio en tiempos más analógicos, hasta “House of Cards”, que explota en popularidad en la actualidad post-televisiva, las propuestas con trasfondo de poder son un jugoso recurso para los guionistas de las grandes cadenas de entretenimiento. “Show me a hero”, la miniserie política de HBO basada en hechos reales que salió al aire en 2015, no pudo alcanzar los mismos niveles de popularidad que las antes mencionadas.

Su paso silencioso por la tv, donde apenas arañó el medio millón de espectadores por capítulo, no se explica por su pantalla exclusiva. De HBO también es “Game of Thrones”, el fenómeno televisivo mundial que alcanza los 10 millones de viewers pagos sólo en Estados Unidos, y el récord de descargas piratas. El bajo rating y su poca repercusión encuentran respuesta en la filosofía de su guionista David Simon: “a la mierda el televidente promedio”. “Show me a hero” cuenta una trama muy compleja sin perder el tiempo en explicarle nada al espectador: los hechos se suceden con velocidad, los personajes abundan, los saltos temporales son constantes, y las escenas más trascendentes muchas veces son recortadas o directamente omitidas. La historia evoluciona vertiginosamente y todas los arcos argumentales son desarrollados en profundidad en los únicos 6 capítulos que conforman la miniserie, cerrando en un final potente que no decepciona.

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A cargo del show estuvo un dream team encabezado por el director Paul Haggis, ganador de dos Oscar por “Crash”; el guionista David Simon, responsable de “The Wire”, una de las series más aclamadas de la historia; y un elenco de actores de primer nivel. Entre ellos se destaca una joven actriz argentina, Carla Quevedo, que interpreta a la esposa de Nick Wasicsko, un concejal demócrata de Yonkers que ve su oportunidad política cuando el alcalde republicano recibe críticas y protestas ciudadanas por un proyecto que consiste en instalar casas de bajo costo en un barrio blanco. Es que la Yonkers de la segunda mitad de los 80, época en la que se sitúa la serie, tiene un emblemático caso de lo que se denomina segregación racial: existe un enorme complejo de viviendas habitado casi exclusivamente por negros y latinos. La falta de planificación y seguimiento, y los problemas estructurales de cualquier sociedad capitalista se concentran y reproducen en el barrio, transformando a Schlobohm en un ghetto moderno, donde las drogas y la delincuencia abundan y sus habitantes se ven atrapados en ese modo de vida.

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El Juez Federal decide terminar con la situación de segregación dando luz verde a un plan de 200 viviendas sociales en distintos puntos de la ciudad. El proyecto cuenta con el asesoramiento de Oscar Newman, el arquitecto que desarrolló la teoría del Espacio Defendible, que mezcla planificación urbanística y prevención del delito. Los vecinos blancos, al ver amenazados sus precios inmobiliarios y su forma de vida, comienzan a organizarse en el movimiento “Save Yonkers”. El joven político Nick Wasicsko les promete apelar la decisión del Juez para frenar las construcciones y se postula para alcalde, pero luego de llegar al poder sus promesas se chocan con la realidad. El Juez dictamina que mientras el concejo municipal no apruebe el proyecto, Yonkers tendrá multas diarias que la llevarían a la quiebra en cuestión de meses. El flamante intendente cambia su postura poniendo en riesgo todo su futuro político, que lo obsesiona, y se ve obligado a enfrentarse a sus propios votantes que continúan presionando políticos y organizando manifestaciones, llegando a realizar amenazas de muerte y pintar consignas del Ku Klux Klan. El relato político se intercala con diversas historias de posibles beneficiados por el plan de viviendas, mostrando sus dificultades y luchas diarias, todo esto sin recurrir a golpes bajos.

El título del programa hace referencia a una frase de F. Scott Fitzgerald: “Muéstrame un héroe y te escribiré una tragedia”. Desde Politikón recomendamos esta tragedia política que aborda con inusual maestría temas como la desigualdad, la burocracia, la xenofobia, las políticas públicas  y, claro, los juegos de poder.


 

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  1. alfonso vargas dice:

    importante para entender la crisis de las CIUDADES y la corrupcion politica

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